Gluten: El aditivo pegajoso y peligroso

¿Qué es el gluten?

El gluten (palabra del latín que significa “cola” o “pegamento”) es una proteína compuesta que funciona como adhesivo y aglutina la harina para hacer productos como pan, galletas, pastas horneadas y masa para pizza.

La mayoría de los productos de pan suaves le deben su consistencia al gluten, el cual desempeña un papel fundamental en el proceso de fermentación, permitiendo a la masa inflarse cuando el trigo se mezcla con la levadura.

Es uno de los aditivos más utilizados no solo en alimentos procesados si no también en varios productos de cuidado personal.

La mayoría de la población consume gluten principalmente en los productos elaborados a base de trigo y otros cereales como la cebada, centeno, espelta, germen de trigo.

¿Por qué es malo el gluten?

La gente puede ser alérgica al gluten como a cualquier otra proteína. El gluten no es una proteína simple, si no que esta compuesta por dos grupos principales de proteínas: gluteninas y gliadinas. Cualquiera de estas puede detonar una reacción de sensibilidad que conlleva a una inflamación (la raíz de la mayoría de las enfermedades).

Es posible tener síntomas de intolerancia al gluten sin tener la enfermedad celíaca.

Las alergias alimenticias son respuestas del sistema inmunológico o pueden ocurrir cuando el cuerpo carece de enzimas adecuadas para digerir ciertos ingredientes contenidos en los alimentos.

El daño causado por el gluten va más allá de problemas gastrointestinales ya que investigaciones recientes también han demostrado síntomas en casi todos los sistemas del cuerpo como: el sistema nervioso central (incluyendo daños en el cerebro), sistema endocrino, sistema cardiovascular, sistema reproductivo y esquelético.

Estos síntomas y enfermedades están asociadas con la intolerancia al gluten:

  • Cáncer
  • Cardiopatías
  • Depresión
  • Infertilidad
  • Migrañas
  • Nauseas
  • Vomito
  • Colitis
  • Trastornos digestivos como diarrea, estreñimiento, cólicos, etc.
  • Urticaria o sarpullido
  • Deficiencias de nutrientes, incluida anemia (deficiencia de hierro)
  • Mayor riesgo de problemas de aprendizaje, incluyendo autismo y TDAH
  • Enfermedades neurológicas y psiquiátricas, incluyendo el Alzheimer, la demencia y la esquizofrenia.

La intolerancia al gluten es más que un problema digestivo. Eso es porque la investigación sugiere que el gluten realmente puede causar cambios significativos en la microbiota intestinal, un gran problema teniendo en cuenta que nuestra salud en general depende en gran medida de la salud de nuestro intestino.

Puede afectar casi todas las células, tejidos y sistemas del cuerpo, ya que las bacterias que pueblan el intestino ayudan a controlar todo, desde la absorción de nutrientes y la producción de hormonas hasta la función metabólica y los procesos cognitivos.

Tratamiento para la intolerancia al gluten

El tratamiento ideal para disminuir los síntomas o mejorar algún problema de salud causado por la intolerancia al gluten es llevar una dieta de eliminación que implica eliminar todos los alimentos y productos con gluten, debe leer la etiqueta con detenimiento de todos los alimentos envasados y enlatados.

Los siguientes alimentos contienen gluten:

  • Productos horneados (pan, galletas, pasteles)
  • Alimentos con harina
  • Alcohol (cerveza)
  • Cebada
  • Centeno
  • Germen de trigo
  • Harina integral
  • Trigo
  • Aderezos de ensaladas industrializadas
  • Barras energéticas
  • Cátsup
  • Cereales
  • Embutidos
  • Mayonesa
  • Papas congeladas

La mejor recomendación es incluir alimentos antiinflamatorios, alimentos de origen animal, verduras crudas, nueces, semillas, grasas saludables y probióticos para reparar el sistema digestivo y sanar cualquier deficiencia de nutrientes.

referencias

Libro: Grain brain, “cerebro de pan” 

Autor: Dr. David Perlmutter

Edición: Julio, 2015

Mitos de las dietas convencionales

Algunas mentiras de la nutrición

¿Cuál de estos mitos te han dicho?

México es el país con el índice más alto de obesidad  tanto en adultos como en niños, muchos han sido los esfuerzos realizados para darle una solución a este problema, sin embargo, la tasa de obesidad sigue en aumento. Y esto nos lleva a realizarnos la siguiente cuestión:

¿Realmente se está dando la información adecuada para acabar con esta situación?

Mito #1  Las dietas deben ser altas en carbohidratos

Nota:
Los carbohidratos son considerados la principal fuente de energía para el cuerpo; también les llaman glucosa, azúcar o almidones, pero básicamente se refieren a lo mismo, para fines de este articulo usaremos la palabra carbohidratos.

Las dietas convencionales se enfocan en recomendar dietas hipocalóricas (restricción de calorías), bajas en grasas, moderadas en proteínas y altas en carbohidratos (se estima hasta un 60% del contenido calorico de una dieta normal o para control de peso).

 

Lo que no se toma en cuenta es que:

  • Estamos condicionando al cuerpo a usar la glucosa como principal fuente de energía (la glucosa proviene en mayor parte del consumo de carbohidratos), lo cual no es lo mas adecuado, si lo que queremos es utilizar los depósitos de grasa en nuestro cuerpo, los altos niveles de insulina que son activados por el consumo de alimentos ricos en carbohidratos inhiben la oxidación eficiente de nuestros depósitos de grasa.
  • El exceso de glucosa en sangre, provocado por la ingesta elevada de carbohidratos, se convierte en grasa y es almacenada en nuestros adipositos.
  • Al consumir grandes cantidades de carbohidratos, el cuerpo libera hormonas principalmente la insulina y la leptina.
  • Los niveles elevados  de estas hormonas pueden desarrollar resistencia a las mismas, por tanto el cuerpo cada vez necesitara mayores cantidades para realizar su misma función, comprometiendo a la larga el correcto funcionamiento de nuestro sistema, desencadenando situaciones de sobrepeso, obesidad y las enfermedades relacionadas con estos dos padecimiento.

Las consecuencias de una resistencia a la insulina y/o leptina son todas aquellas enfermedades que existen en la actualidad y que seguramente ya conoces:

  • Sobrepeso
  • Obesidad
  • Diabetes
  • Hipertensión
  • Proporciones de colesterol y/o trigliceridos anormales
  • Cáncer.

Mito #2  Las grasas son malas

El cuerpo es totalmente capaz de utilizar la grasa como fuente de energía, quizás ha olvidado como usarla porque no le has dado la necesidad de hacerlo, ya que las dietas convencionales son altas en carbohidratos y diariamente llenamos nuestros depósitos de glucógeno (energía inmediata de reserva producida por el consumo de carbohidratos)

¿Cómo podemos enseñarle al cuerpo a usar la grasa como fuente energia? Simplemente llevando una dieta con restricción de carbohidratos y alta en grasas saludables como:

  • aceite de coco
  • mantequilla
  • aguacate
  • grasas presente en semillas, selecciona aquellas cuyo contenido de grasa es mayor que el de carbohidratos o proteínas, como las avellanas o las almendras.

Ojo:
LOS ACEITES VEGETALES NO ENTRAN EN LA CLASIFICACIÓN DE GRASAS SALUDABLES, YA QUE COMO TAL LOS VEGETALES NO SON GRASOSOS POR NATURALEZA, MAS BIEN SON UNA MEZCLA QUÍMICA E INDUSTRIAL DE ACEITES RANCIOS E HIDROGENADOS QUE SOLO COMPROMETEN LA SALUD, GENERANDO UNOS NIVELES ELEVADOS DE INFLAMACIÓN Y RADICALES LIBRES

Mito #3  El desayuno es la comida más importante del día

Es una creencia de las dietas convencionales, inclusive se ha dicho que es importante desayunar para “no ganar peso”, hasta la fecha no se ha encontrado un fundamento científico que compruebe el papel que realiza el desayuno en la perdida o mantenimiento del peso.

Analicemos un poco, los desayunos más comunes son: cereales de caja saborizados, hot cakes, yogurt industrializado, malteadas, etc. ¿Realmente es sano desayunar esto?

Es mucho más saludable llevar una dieta alta en grasas, restringida en carbohidratos  y postergar tu primera comida lo más que puedas para que desarrolles el hábito de comer en una ventana de 8 a 10 horas al dia.

Piensa en esto: La palabra DESAYUNO la podemos dividir en DES – AYUNO y no quiere decir que desayunar debe ser lo primero que hagas al levantarte, en realidad significa romper el ayuno y mientras mas tiempo te tomes resulta mejor y una gran cantidad de estudios científicos lo respaldan, a diferencia de nuestra creencia tradicional de que el desayuno es las comida mas importante del día.

Cuando se utiliza la grasa como fuente de energía es más fácil pasar hasta un periodo de 14 a 16 horas sin sentir hambre.

Mito #4  Hacer varias comidas al día para perder peso

Esta teoría es totalmente falsa, se ha comprobado que comer varias veces al día no promueve la pérdida de peso, de hecho, es mucho mejor restringir nuestra primera comida del día y comer solo en una ventana de 8 a 10 horas esto ayudará a que el cuerpo utilice sus reservas de glucógeno y pase a oxidar la grasa corporal.

Nuestros ancestros rara vez tenían acceso a los alimentos, podían pasar varios días sin comer, lo que quiere decir que podemos adaptarnos y funcionar bien sin alimento durante largos periodos de tiempo., siempre y cuando nuestras reservas de grasa nos lo permitan.

Saltarse una comida ya sea el desayuno o la cena es una practica que se denomina “ayuno” lo que antes era parte de la vida diaria, más adelante ahondaremos en este tema.

Referencias

https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/19943985

https://articulos.mercola.com/sitios/articulos/archivo/2017/05/13/grasas-contra-carbohidratos.aspx

http://www.paho.org/mex/index.php?option=com_content&view=category&layout=blog&id=780&Itemid=310