El contacto con la tierra mejora nuestra salud

Somos seres de energía

El cuerpo humano es un conjunto de circuitos eléctricos en los que billones de células transmiten y reciben energía constantemente mientras nos ayudan a realizar cada función fisiológica que hacemos y cada pensamiento que pasa por nuestra mente, todo esta impulsado por descargas eléctricas.

También somos conductores de electricidad ya que el cuerpo esta hecho principalmente de agua, en el cual se disuelven gran variedad de iones conocidos como electrolitos.  La tierra también es una entidad eléctrica cargada de una cantidad ilimitada de electrones provenientes de las tormentas eléctricas.

Cuando el cuerpo humano “un ser bioeléctrico” toca directamente la tierra y establece un contacto entre el suelo y la piel la cual es excelente conductor de electricidad, se absorbe un flujo constante de electrones, lo cual aporta beneficios y le da las herramientas necesarias al cuerpo de sanarse a sí mismo.

La forma más sencilla de hacer contacto con la tierra es caminar descalzo en exteriores.

¿Por qué es bueno tener contacto con la tierra?

Tener contacto con la tierra ayuda a mejorar la salud en muchos aspectos, pero los principales beneficios es que neutraliza los radicales libres y disminuye la inflamación crónica.

Los radicales libres son fuente de estrés oxidativo, daño general en el cuerpo, pero, también intervienen en la curación: al exponernos a un virus, el cuerpo envía radicales libres a captar electrones de las moléculas del virus, para destruirlo. El problema con los radicales libres es cuando superan a los virus, ya que comienzan a atacar todo incluyendo células saludables y una vez que las células saludables pierden un electro se vuelven radicales libres, el resultado es una respuesta inflamatoria que nunca se apaga y se vuelve crónica.

La inflamación crónica se asocia con mas de 80 enfermedades distintas, incluyendo: alergias, Alzheimer, anemia, artritis, asma, autismo, cáncer, diabetes, cardiopatías y más.

Conectarnos con la tierra es uno de los antioxidantes naturales más poderosos, es una fuente de electrones gratuitos que sirven para neutralizar los radicales libres cuando no hay lesión en el cuerpo o algún virus invasor para combatir.

Beneficios de hacer contacto con la tierra

Este sencillo placer tiene el potencial de promover la salud. En el año 2012 se publicó un artículo en el Journal of Environmental and Public Health acerca de los beneficios que aporta conectar el cuerpo humano con la tierra y eso fue lo más relevante:

  • Mejora la calidad del sueño y la sensación de descanso al despertar.
  • Disminuye de forma significativa la rigidez muscular y el dolor crónico.
  • Regula la secreción de cortisol (hormona de estrés), para alcanzar su nivel más elevado por las mañanas y el más bajo a media noche, lo que promueve mayor descanso en las noches, regula los niveles de azúcar en la sangre y el apetito, y contribuye al control del peso.
  • Disminuye la fuerza de la respuesta inflamatoria después de entrenamientos intensos
  • Aumenta la variabilidad de la frecuencia cardíaca, que es la capacidad del corazón de responder a estímulos y alterar el ritmo de sus latidos
  • Adelgaza la sangre al infundirles a los glóbulos rojos una carga eléctrica negativa más fuerte en la superficie, lo que mejora su capacidad para repelerse entre sí y de fluir por los capilares. Este efecto adelgazador de la sangre es tan potente que, si consumes un anti coagulante, debes consultar a tu médico antes de empezar a hacer contacto con la tierra.

¿Cómo conectarnos con la tierra?

La práctica es muy simple solo es estar descalzo y que los pies estén en contacto con la tierra, pasto, arena, rocas o hasta una acera (sin pintar).  Estas superficies son buenos conductores de electricidad y permiten que la electricidad fluya dentro de nuestro cuerpo.

Las superficies húmedas son mejores. El agua es un excelente conductor, un lugar ideal para caminar descalzo es justo en la orilla de la playa o el césped húmedo por el rocío de las mañanas.

Referencias

Libro: “Sana sin esfuerzo, los 9 pilares de la salud”

Autor: Joseph Mercola

Editorial: Penguin Random House, edición 2017

Entradas recomendadas

Aún no hay comentarios, ¡añada su voz abajo!


Añadir un comentario